Paradoja
Ansiedad de la tarde escurriéndose en el calor,
se hace eco de llamaradas en los edificios sembrados
en la ciudad como árboles gigantes de cemento.
En esta tarde no hay espacio para la brisa,
los árboles parecen moribundos de pie en los sardineles
que separan las avenidas largas como una noche de desvelo.
Se añora la lluvia, a pesar de los desastres, hecha correntera
de agualodo en los bajantes de las montañas.
!qué importan los muertos bajo el alud de la tierra mojada¡
si hoy la tarde arde.
!Qué venga la lluvia¡










abril-ale dijo
Terrible lo que pasa en tu país. Es paradójico que, mientras muchos se preparan para celebrar, otros estarán tratando de localizar a sus deudos o enterrándoles. Por eso digo, nada que celebrar.
Abrazos fraternos que lleguen hasta Colombia.
21 Diciembre 2011 | 06:02 AM