De aromas y perfumes

Las hojas de yarumos y guayabos
revientan el silencio de la noche
al caer sobre la alfombra seca de descompuestos vegetales.
El cielo abierto -explosión de estrellas-
se queda en tus ojos,
ahora carbones encendidos
en los cuales el deseo arde
y la noche regada de aroma de jazmines
se pega en tu pelo suelto,
en tu cuerpo de pechos frutecidos,
de caderas briosas y amplias,
de muslos recios,
y angelical pubis
donde mis sueños recalan.












caracolesdecanela dijo
y como huele el jazmín...a la par que el deseo mismo.
Dulce, poeta!
23 Abril 2011 | 10:24 PM