Una crónica a María Elena Walsh, para que no haya olvido

Creo que corrían los tiempos aciagos de la Junta Militar argentina, que sembró el terror con el general Videla; aquellos mismos, cuando la canción andina, de estas tierras del cóndor, no sólo peleaba por la identidad de los pueblos latinoamericanos, sino también contra la botas, que con gobiernos de facto negaban la libertad de expresiòn, la democracia y la vida misma. Eran las calendas del setenta, Víctor Jara y el amor hecho beso y lucha en te recuerdo Amanda; Horacio Guarany, validando el papel del cantor como espíritu liberador y justiciero, porque què ha de ser de la vida/ si el que canta /no levanta su voz en las tribunas/ por el que sin razón ninguna/ se le condena a andar sin manta, y Mercedes Sosa, intemporal, siempre fresca su voz, recuperando la memoria de los tiempos, agradeciendo a la vida, por tantas dichas juntas, o retratando es vaho de tristeza de los pueblos irredentos y sus pesares, cuando notifica su canto, esa luna que amanece/ alumbrando pueblos tristes/ tiene historias que de penas/ que de lágrimas me dice.
Con Pueblos tristes, supe de María Elena Walsh, y la honda y lírica poética de sus versos, que la Sosa, ya hacía inmortal, en los escenarios. El amor de la Walsh por la tierra, su Argentina, en Serenata para la tierra de uno, que en la interpretaciòn, por extensiòn, es Latinoamérica, a la que se quiere de manera tan entrañable, porque me duele si me quedo/ pero me muero si me voy/ por todo y a pesar de todo/ mi amor yo quiero vivir en vos.
Bueno, ya no hay por què ocultarlo. Voy a hablar de la María Elena Walsh, que conocí como cancionera y poeta, aquella que tenía tatuada en sus poemas la esperanza de un amanecer latinoamericano, como en alguno de sus poemas, sembrado de guitarras, para festejar por una vida nueva, a pesar de las muertes, de la desgracia de las falcadas clavadas en el corazón de la tierra, cantando al sol como la cigarra/ despuès de un año bajo la tierra/ igual que sobre mi vientre/ que vuelve de la tierra. Sí, voy a hablar de la María Elena Walsh que me abrió a una poesía donde lo surreal y la decepción se apertura en lo vacío y sin sentido,cuántos papeles ciegos/ en la tarde vacía./ Qué multitud de imágenes miradas/ como a través de una mortal llovizna. Voy a hablar de la Maria Elena Walsh, que echa a rodar la tristeza en la metaforización del otoño y la llovizna de sus Baladas,era el otoño y era la llovizna,/ inicial certidumbre del poniente./Mis pasos desandaban su tristeza/mientras sobre la tierra conmovida/era el otoño y era la llovizna. Sí, voy a hablar de la poeta, que supo conmoverme, y me sigue conmoviendo con uno de los poemas mejor logrados, que esencian la naturaleza del amor:
Sólo quiero tu casa de ternura,
vivir en su calor.
Eres el mar y la orilla segura
porque el único viaje es el amor.
Reconocer tu alma, qué aventura
de mágico sabor.
Allí tendré profundidad y altura
porque el único viaje es el amor.Besos desconocidos como puertos
esperan bajo un cielo de mirada.
-Lo demás es dolor.Hoy vuelvo de países que están muertos,
después de un mar que no me dijo nada,
porque el único viaje es el amorEl 10 de enero de este año,se fue la Wals, después de una penosa enfermedad, algunos dicen que en olvido, no creo, aunque, sólo al momento de hacer esta crónica supe de su muerte. La prensa no ha dicho mucho. No importa su muerte, porque ella, como en su canción...a la ahora del naufragio/ y de la oscuridad/ alguien la rescatará / para seguir cantando/ cantando al sol como la cigarra...
MUESTRA POÉTICA
Alma sin el amor, ave dejada
en los terrenos de la maravilla:
cuando no haya más hojas
y se acaben los días
yo seguiré buscando
tu luz recién nacida
-alma sobre rebaños levantada-
para hacer las mañanas de mi vida.El enlutado mundo que habitaba
ahora es el cielo que la frente pisa.
(Si se apagaran todas
las uvas de la viña
o se muriera el pan
en las espigas,
este incendio frutal de mi esperanza
en otra tierra se levantaría.)Tu mano era mi mano desde siempre,
tu voz mi voz, y yo no lo sabía.
Anduve con tu sombra
al lado de la mía
por mortales caminos
y celestes orillas.
Eras un sueño en busca de mi frente
para nacer, y yo no lo sabía.Ya mis ojos usaron la belleza
y fueron en sedienta cacería
-con su lastimadura
de límites y aristas-
al pámpano desnudo
y a la rosa vestida,
buscándote desde los miradores
con el Amor-Que-Todo-Lo-Imagina.Cuando tú fuiste la increíble imagen
yo era la sed y el vaso y la bebida.
Las puertas y los frascos,
cubiertos de ceniza,
guardaban el perfume
de la melancolía,
mientras los palomares te esperaban
con el Amor-Que-Nada-Te-Imagina.Aunque la providencia me negara
el alimento para la alegría,
aunque me entristecieras
la intemperie divina
con pájaros callados
y sombras pensativas,
aunque olvidaras, aunque no existieras,
mi corazón igual te cantaría.El 45
Te acordás hermana qué tiempos aquellos,
la vida nos daba la misma lección.
En la primavera del cuarenta y cinco
tenias quince años lo mismo que yo.Te acordás hermana de aquellos cadetes,
del primer bolero y el té en El Galeón
cuando los domingos la lluvia traía
la voz de Bing Crosby y un verso de amor.Te acordás de la Plaza de Mayo
cuando «el que te dije» salía al balcón.
Tanto cambió todo que el sol de la infancia
de golpe y porrazo se nos alunó.Te acordás hermana qué tiempos de seca
cuando un pobre peso daba un estirón
y al pagarnos toda una edad de rabonas
valía más vida que un millón de hoy.Te acordás hermana que desde muy lejos
un olor a espanto nos enloqueció:
era de Hiroshima donde tantas chicas
tenían quince años como vos y yo.Te acordás que más tarde la vida
vino en tacos altos y nos separó.
Ya no compartimos el mismo tranvía,
sólo nos reúne la buena de Dios.










sinfonia-urbana dijo
hola ;) pues si muy hermosas las letras ! ( hay personas que siempre brillaran ) aunque en apariencia no se hace mención de ella "mucho" el ejemplo de que no se olvida y no se olvidara ( es que tu ya nos la traes a la memoria) a si que descanse en paz y gracias por compartirlo !
besos patty
buena semana ;)
muak !
25 Enero 2011 | 06:22 AM