La peste del olvido
La luna, falcada en lo alto del cielo, hiende con su filo de plata, una sombra densa de nubes, y se clarea la noche. Busco en los sueños, puerto seguro, y soy Maqrol el gaviero sin gavias, esperanzas, ni viento. Por astrolabio, unos ojos ciegos en la tormenta; abiertos, cuando la mar es calma.! Qué importa¡ que la noche se haga faro de luna, si el norte es sur, este el sur, y sur todos aquellos puntos cardinales, que no llevan al sosiego de tus costas. Esta noche es el limbo, con una luna quieta, dormida en el cénit, deteniendo los vientos y mareas, congelando mis veleros en ese espacio de inciertas coordenadas, donde los barcos son la peste del olvido.













naim-casares dijo
Ufffff, que nochecita,será la luna llena?
Besos poeta!!
Nos encontró la noche en la cartelera,parece..
26 Agosto 2010 | 07:04 AM