Lucero para los dos

En la lunada,
con la cabeza ébria,
mientras la música molía
canciones de Silvio y Chavela vargas ("el breve espacio..." y "las ciudades"),
me tiré en la hierba fría,
a mirar un cielo calvo de nubes
sin estrellas;
añoraba que lo hendiera
un lucero,
aunque fuera fugaz,
y bordeando El Chicamocha,
lo vi arrojarse
sobre el cañón.
En otro costado del mundo
supe
que debías estarlo mirando
también,
porque era nuestro lucero,













now dijo
Cualqwuiera que pase por ese cañon se tira de cabeza al rio del mero vertigo. Ese vertigo que solo se quita con contemplar esa belleza.
y que me has impresionado con eso del "cielo calvo de estrellas".
Abeazo
30 Julio 2010 | 11:42 PM