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La Coctelera

LA JOROBA DEL CAMELLO

COMENTANDO LA CULTURA Y EL ARTE CON ESPÍRITU CRÍTICO

26 Junio 2009

Esa peladita es de mal agüero

Supo que eran las cinco de la mañana exactas por el radioreloj digital, que lo despertó con su alarma de bipbips, zumbándole los oídos como abejorros enjaulados. No quiso levantar a la cucha, que roncaba en el otro cuarto con una respiración pedregosa, después de que se bañó bajo la  fría regadera, que lo hizo estremecerse de manera violenta esa madrugada, como cuando le daban las tandas de escalofríos en los  tiempos de aventura por las selvas del Chocó, en busca de los palos de chonta, que pagaban   la comida, y estirando un poco, las cervezas y las putas en el bar Las Vegas de Mutatá.

Mientras se peinaba, mirándose en el espejo roto que colgaba de una paredes del baño, se acordó con pesar y nostalgia de Dayana, una mamacita la paisita Dayana. Esa sí sabía coger. La piel lisita, un jabón sin estrenar, y las teticas redondas como limones. Cuando le hacía el amor, sentía que me chupaba entre sus piernas. Sabía besar, me besaba, dándose una licencia conmigo, porque  era su chulo, y me mordía los labios hasta hacérmelos sangrar. Mierda¡, me repetía, cómo lo quiero, guevoncito, hasta que la mató un malparido por celos, y yo tuve que quebrarlo también. Por eso me vine pa Medallo, a vivir de los muñecos. Entró de nuevo al cuarto. SE vistió de negro, se calzó las botas tejanas,se cintó la cuatromilimetros, se puso el chaleco y el casco, y al rato ya andaba por el mercado, buscando al tuerto Gil,  su parcero. En todos los trabajitos era el que conducía la moto. 

LO encontró chupando guaro, en una de las cantinas de mala muerte del mercado, con una peladita de esas que se ganan la vida de mamandocas. Apenas lo vio con la niñita, le entró una mala espina. Se lo dijo, hombre Nacho, no te metás con peladitas, son de mal agüero. Nacho la despidió con un beso, y le entregó arrugado en los dedos de ella, un billete de cincuenta mil pesos. Luego cogió la moto, a dónde parce? Subiéndose a la kabra, él, agarrá por los lados del Pueblito Paisa. Cuando llegaron, parquearon la moto a la entrada, pero  de vuelta para Medallo. Nacho, me esperás aquí, tenela encendida. El matacho es el que está sentado en la fuente. Se Palpó debajo del chaleco la nuevemilímetros. Avanzó vacilante. Tenía miedo. ESo nunca le había pasado. Se echó la cruz, virgen de la Macarena que me vaya bien, y corone. Son cincuenta palos. Con eso le voy a comprar una casa a la cucha. LO tenía cerca. Le vio los bigotes de cerdas gruesas, los ojos azules. Se le parecía al tío Gabriel. Apretó la nuevemilímetros, y cuando apenas la levantaba para descargarla en el hombre de los ojos azules, éste ya le había soltado el cargador completo de su mágnum,  tumbándolo de espaldas, y mientras la gente corría de un lado para otro, y se escuchaban las sirenas de la policía,  le vino la imagen última dulcificada de su cucha Bendición, la tarde de ayer, cuando dejó escapar de su boca mueca  una sonrisa de gratitud con él, porque  al fin le había podido regalar la nevera de dos puertas que tanto ansiaba comprar para ayudarse en la pobreza  haciendo helados de coco y leche.

servido por argivo 14 comentarios compártelo

14 comentarios · Escribe aquí tu comentario

deseosinfin

deseosinfin dijo

Un magnifico cuento-documento que muestra la crudeza de la vida..y los deseos de superarse..pese a que se juegan la vida tras cada jugada..y la muerte..no mata los sueños..y la historia vuelve a repetirse..
Un abrazo de las comarcasdel sur

26 Junio 2009 | 11:38 AM

annabel-lee

annabel-lee dijo

Que duro este relato mi querido Argivo, la cruda realidad, mezclando los sentimientos, porque toma una persona un camino?? pero la historia siempre se repite deforma dolorosa.

Me encanta como escribes esa forma tan personal tan tuya

Un abrazo con mucho calor en Madrid

Anni

26 Junio 2009 | 02:34 PM

yadi-yadi-yadi

yadi-yadi-yadi dijo

Como a Rosario le pegaron un tiro a quemarropa mientras le daban un beso, confundió el dolor del amor con el de la muerte. Pero salió de dudas cuando despegó los labios y vio la pistola. -Sentí un corrientazo por todo el cuerpo. Yo pensé que era el beso... -me dijo desfallecida camino al hospital. -No hables más, Rosario -le dije, y ella apretándome la mano me pidió que no la dejara morir. -No me quiero morir, no quiero. Aunque yo la animaba con esperanzas, mi expresión no la engañaba. Aun moribunda se veía hermosa, fatalmente divina se desangraba cuando la entraron a cirugía. La velocidad de la camilla, el vaivén de la puerta y la orden estricta de una enfermera me separaron de ella. (...) No me canso de repetir su nombre mientras amanece, mientras espero a que llegue Emilio que seguramente no vendrá, mientras espero que alguien salga del quirófano y diga algo. Amanece más lento que nunca, veo apagarse una a una las luces del barrio alto de donde una vez bajó Rosario. -Mira bien donde estoy apuntando.Allá arriba sobre la hilera de luces amarillas, un poquito más arriba quedaba mi casa. Allá debe estar doña Rubi rezando por mí. Yo no vi nada, sólo su dedo estirado hacia la parte más alta de la montaña, adornado con un anillo que nunca imaginó tener, y su brazo mestizo y su olor a Rosario. Sus hombros descubiertos como casi siempre, sus camisetas diminutas y sus senos tan erguidos como el dedo que señalaba. Ahora se está muriendo después de tanto esquivar la muerte.

26 Junio 2009 | 03:40 PM

abril-ale

abril-ale dijo

En esto soy dura, no creo que la pobreza justifique quitar la vida de otros (por muy basura que sean) Por lo general, las personas que viven de eso acaban mal, así como terminó el chico del relato que nos ocupa.

El relato muy a tu estilo que me encanta.

Solcito, besitos. :)

26 Junio 2009 | 07:20 PM

brenda

brenda dijo

wowwwwwwwwwwwwwwww me encanta... siempre me he preguntado lo largo que debe ser el último segundo de vida y cuál la última imagen en la mente del moribundo...
un besito

26 Junio 2009 | 07:57 PM

yon Khauss

yon Khauss dijo

Es el retrato de una cruel realidad, el sicariato en Colombia, que se tomó a una parte de la juventud de Medellín, quienes solo vieron la posibilidad de conseguir dinero rápido a través del asesinato, pues para ellos las puertas de otras posibilidades ganarse la vida estaban cerradas.

Es un fenómeno, que floreció al lado del narcotráfico, como un brazo armado, para cobrar cuentas o eliminar enemigos.

El sicariato, se debe repudiar, por todo lo que representa.

Un abrazo

26 Junio 2009 | 10:09 PM

lascosasdepepe

lascosasdepepe dijo

buen fin de semana.

un abrazo

27 Junio 2009 | 09:59 AM

flor_deloto

flor_deloto dijo

Caras vemos, corazones no sabemos. De qué está hecha por dentro esa gente?
Patéticos personajes de la realidad, para un texto de lujo.
Beso, parce

27 Junio 2009 | 04:20 PM

gaomy

gaomy dijo

Un relato que revela esa dura realidad, muy logrado, retrata esos barrios y su gente.

Un beso, feliz domingo.

29 Junio 2009 | 12:05 AM

MSánchez

MSánchez dijo

Hola amigo Argivo,

Escalofriante realidad, si se tuviera un poco mas de conciencia, y se hiciera un mayor sacrificio para alcanzar nuestros logros, tener la fe y la convicción, de que existen mecanismos y caminos diferentes para salir adelante, y más que eso, dejamos el camino trazado, para los que vienen detrás..., y como bien muestra nuestra realidad, los trazos anteriores fueron marcados de esta forma como relata tu post. Tener fe, y tomar buenas desiciones, .....

Un abrazo con afecto, un encanto siempre leerte.

Marjorie.

29 Junio 2009 | 07:44 AM

lucerodelalba

lucerodelalba dijo

Triste final para alguien que tampoco pretendia escalar puestos en la pobreza de buena manera , pero a pesar de la dureza y la realidad del asusnto es un buen relato , un besito calido desde mi orilla , mua.

29 Junio 2009 | 07:47 PM

skpe

skpe dijo

Duro el sobrevivir en la pobreza e impotencia por ver a aquel que se toma la justicia en sus manos...pero es lo que hay...los cuentos de princesas y principes y Robin de los bosques, ya no conevencen a nadie...un beso y buen Martes...

29 Junio 2009 | 11:07 PM

Dammiel Mora

Dammiel Mora dijo

¿que se puede esperar de ti que no sean maravillas que nos adentran a universos de sentimientos, profundidades literarias y prosas magnificas?...me encantan tus posts, un beso.

29 Junio 2009 | 11:10 PM

Madeleine  De Cubas

Madeleine De Cubas dijo

Escalofriante el texto, querido Argivo. Casi parece sacado de la Virgen de los sicarios de Vallejo.
A mí es que esa cara fatídica de nuestro querido país me da mucho dolor, me deja sin aliento. Pero has entretejido el relato usando las madejas perfectas: El crimen despiadado como medio de subsistencia, la ignorancia y la maldad y ese sentimiento fetichista que hace que un asesino despiadado le pida a la virgen ayuda para "coronar" su empresa..., y hasta el objetivo de comprarle una casa a la mamá con el producto de su "trabajo", como si quisiera darle un viso de nobleza a su vileza. Un código moral muy particular. Y finalmente el cazador cazado y otra vida joven que termina como empezó: sin oportunidad de nada. Un beso.

9 Julio 2009 | 06:20 AM

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Un apasionado de los libros y la escritura literaria desde el ensayo, el comentario, la crítica, la novela, el cuento y la dramaturgia. Dirijo Gestus-teatro, revista La Medusa, y la tertulia poética, Tras las huellas del poema. He publicado: Ha llegado la hora (cuentos, premio UIS)); La Candelaria: identidad cultural, dramaturgia nacional (Entrevista y ensayo a cuatro manos con Álvaro Ramírez Ortiz); La sombra de la máscara (cuentos). La saga del último de los duros (novela); Antología: Primer concurso metropolitano de poesía: ganadores y finalistas. Bucaramanga: Instituto municipal de Cultura, y Páginas de Arena (poesía, junto con Mariela Basto, Juan Remolina, y Óscar Delgado)

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