Soy
Soy marino
sin veleros.
Oteo el horizonte
en tierra firme
entre ráfagas de viento
y el sol tuesta mi cara.
En tabernas,
con Lavoe y Fiol,
he bailado
hasta la madrugada
en el agite del ron,
y algún verso enredado
en la boca de una mujer,
o en su cuerpo,
que es bendición
de poro estremecido
en el deseo.
Tantos caminos he desandado,
que la piel me sabe a puerto,
a hierba silvestre,
a beso furtivo,
a mujer hecha agua
en sus bajíos,
a cara amanecida,
a dolor
del tren sin estación.













annabel-lee dijo
PRECIOSO ARGIVO, precioso, tus constantes Viento, tabernas, besos, bailes, deseo, cuerpo de mujer, todo ello aderezado para crear este precioso poema.
Un abrazo me ha gustado muchísimo y la imagen perfecta
Anni
4 Marzo 2009 | 12:10 PM