EL CARNAVAL DE LAS ARTES DE BARRANQUILLA, COMO PRETEXTO PARA DIVAGAR SOBRE CORTÁZAR Y LA MAGA EN LOS 25 AÑOS DE SU MUERTE


Acabamos de llegar del Festival de las Artes en Barranquilla, a donde nos fuimos volados del trabajo, para estar por lo menos un día, alguna excusa encuentraremos para avalar la ausencia, me dijo Manuelito, que aprovechó para dejar en La Jagua de Ibirico, a su morenaza wayú con la familia, pues de los celos extremeños, casi me homicida, se reía Manuelito contándome, que ya no la soporta, y menos sus tías, ellas de la flor y nata de San Gil, donde el abolengo y la plata pesan, y no podían soportar a la guajirita, una india patirrajada al fin, que para lo único que le sirvió la cabeza fue para estudiar esa bobada de Comunicación Social, le echaba en cara, delante de mí, sin asomo de rubor alguno, Emperatriz, la mayor, que tiene tierras en la Perla del Fonce, aún sin estrenar.
Vengo mamado, manuelito, eso de viajar doce horas en un Nisan Patrol, es para gente heróica. Eran las tres de la tarde, cuando tocamos tierra garrotera, y nos sacudimos el polvo del camino. Le dije a manuelito que me echaría un baño, y luego un sueñito, pues a pesar de mi insomnio impajaritable, me sentía cabecear. Pero que bah¡. Después del baño traté de conciliar el sueño, y nada que se me cerraban los ojos.Levantarme, hacerme un tinto, y le dije a la vecina que me prestara el teléfono, pues soy alérgico a estos aparatos, y llamé a Manuelito. Estaba también despierto, y nos quedamos de ver el Café Klaus. A las cinco calentábamos sillas. Pedimos tinto. Yo no fumo, pero Manuelito (mi filósofo de cabecera sí). Fuma como un chimbilay. Fumará tanto que, sus tías molestas con la niebla que levantan los tres paquetes de Pielroja que se fuma Manuelito diario, le mandaron a construir una terraza, para que fume al aire libre, y no moleste a nadie.
Entre tintos y cigarrillos, empezamos a recordar lo mejor del festival, y estuvimos de acuerdo en el convesatorio de Óscar Collazos y Juan esteban Osorio , con la escritora española Lucía Etxebarría. Me acordé de su libro En brazos de la mujer fetiche", y le dije a Manuelito, que La Maga de Julio Cortázar, era como un fetiche para el autor. Manuelito, pidió, entonces un aguardiente, y puso esa cara trascendental, de cuando siente que debe abordar un tema álgido.Pues es discutible, habría que mirar los presupuestos en que basas tu teoría, y se mesó los bigotes. Le expreso a Manuelito, que La Maga es el objeto erótico de Julio Cortázar, y me fundo en que ella no es una realidad, a pesar de que cunda el mito de "..aquella mujer de brillo enigmático que se encontró en el metro de París y bautizó sin más ni más como La Maga"*.
Por La Maga, Julio tenía una especie de ilusión que no sólo era crear un encanto de mujer, fresca y natural, salvaje y silvestre, sino hacerla objeto de su obsesión erótica. Manuelito se queda pensando, no yo creo que La Maga es un juego, es como una ficha de ajedrez que Julio mueve de aquí allá, en la novela Rayuela, para que nos encantemos los lectores, y tendernos el anzuelo, para no dejar de leer la novela, cuando Oliveira y La maga, desaparecen, y obran otros intereses en la novela, con la cultura zen, y personajes de psiquiátrico. Le reviro, Manuelito, Rayuela, es todo un juego, pero La maga pervivió en Cortázar, pues, le cito "no podía desprenderse de ella como si tal cosa. Incluso, cuando rodaba por aquellos tiempos en los que se debatía entre el sí y el no, solía terminar sus divagaciones con una de las más cortazarianas frases que recordaba, "pero el amor esa palabra...". Le digo que Fernando Araújo me da la razón de su fetichismo, cuando expresa que "una tarde la mató. Lloró a escondidas, quizá, nunca quiso aclararlo...", Y a uno sólo le duelen la muerte de sus fetiches, y Cortázar puso fuera de circulación su amor por la Maga, como cuando se rompe el afiche de la diva, la actriz, que se ha convertido en el oscuro objeto del deseo, porque como lo expresaba Cortázar con respecto de su decapitación amorosa de La Maga,ella estaba perdiendo tersura y vivacidad. Y es que los fetiches también envejecen, y pueden ser sustituidos.! Cuántas mujeres no hemos idolatrado en la pantalla grande¡
Este jueves doce de febrero se cumplen 25 años de la muerte del más grande de los narradores argentinos y latinoamericanos. No se por qué le escamotearon el Nobel, como tampoco quisieron dárselo a Borges, pero es mayor su gloria sin este galardón, porque en la equivocación de no otórgárselo, le dan estatura y grandeza a su oficio de fabulador y creador de imaginarios, entre hipos hablaba Manuelito desde el orinal .A los quince años, Manuelito, le dije, leía con asombro y delectación el cuento del hombre que vomitaba conejos. Sólo Cortázar tiene el ensalmo para hacerle hacerle creer a uno que un hombre podía vomitar conejos. He ahí su surrealismo, y con la Casa Tomada, me recordaba a Poe. Claro¡, Cortázar, se sintió siempre discípulo de este escritor gótico, creador del género detectivesco, y de las más horrendas pesadillas, contadas desde el sadismo y la necrofilia. Sentado ya en la mesa, Manuelito me dice. Sabes, por qué a Cortázar no le dieron el Nobel? Le hice un gesto de que no sabía. Porque Cortázar ya tenía Los premios, para qué quería más,y me dejó con la palabra en la boca, se subió a un taxi, y no lo he vuelto a ver. Quizás volvió la wayú, y hay ajetreo de cuja y de sábanas. Esa guajira es una tormenta del desierto en la cama.
*ARAÚJO VELEZ, Fernando. Cortázar sin aliento. En: El Espectador. Bogotá ( Domingo 8n de febrero de 2009) p. 57













arwen7 dijo
tus divagaciones y las de Manuelito son dignas d e ser incluidas en cualquier dialogo de la obra de Cortazar,"sos un genio"(como decis por alla), leyendo estas impresiones me ha picado el gusanillo hace tiempo que tengo abandonado a Cortazar, quizas sea buen momento de hacerle una visita, de rayuela me cautivan especialmente los fragmentos dedicados a la maga.
"toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca,voy dibujandola como si saliera de mi mano....." sublime.
Un abrazo.
11 Febrero 2009 | 10:27 AM