LA ANGUSTIA DE LAS ALMAS EN PENA Y SU LANZAMIENTO EN TRAS LAS HUELLAS DEL POEMA



Hacía calor. El aire quieto sobre el café. Eran las siete y media de la noche del cinco de diciembre. Las mesas empezaban a colmarse . La gente se acomodaba. Las canciones que tenía en la cabeza para echarlas al viento se me emborronaban, tenían el sabor de la distancia, ojos gatunos con olor a salitre, a mar, a sauce, a cactus dejando caer sus gotas de agua al sediento en esos terrenos secos donde la sombra es un milagro, a rabia de las almas hechas dolor por los muertos sin tumba, es que esta patria mía es una lágrima irredenta. A las ocho, con el calor apretando, sin preparativos, improvisando, porque no era un acto académico, con los escuderos de la tertulia Tras las Huellas del poema (Óscar Delgado, Mariela Basto y Juan Remolina Caviedes), prendimos la fogata en el acogedor café Kussy-Huayra. Hora de sacarme la espina de pescado que tenía atravesada en la garganta, con los cuentos de La angustia de las Alma en pena, por los menos en mis relatos, les desanudaría el amarre de la puta indiferencia que los escritores y artistas colombianos no quieren tocar en su obra, claro a excepción de Laura Restrepo y su novela, Multitud errante.
Sin protocolos, improvisando sobre la marcha, leyendo algunos cuentos del libro, cantando las canciones de mi cosecha, Eres el agua y una de otro, que me pone en delirio el equilibrio Santa Lucía, a menudo me recuerdas a alguien, estimulando al publico a acercarse y leer alguno de los cuentos, y a enjuciar los textos, ahí en la mesa uno está para que lo juzguen, lo vituperen, o lo reconozcan en justicia literaria. Nuestras tertulias son así, retralimentativas, vaya palabreja tan poco poética. Fluir de whisky, en los más ácido del conversatorio. Luego la camadería de la noche, ya con el calor de los tragos, la venta del libro, y el saxo enamoradizo de Freddy Chona botando corriente,y la salsa que prende, nos muerde los pies Lavoe, Joe arroyo, Niche,Guayacán, El Gran Combo de Puerto Rico, Rubén Blades...Las cuatro de la mañana. Hace frío. Dicen por ahí, serena, serena, parcerito, y eso hace más daño que una mujer con cangarejera. Con la guitarra colgando de un brazo, y un agradecimiento, al presidente de Sintrenal Nacional y de Sintrenal Santander, a la escuela Mario González y al Café Kussi-Huayra, a las amigas, Magda, Rocío, Clarita y su hermano Elberth, el barman del café, cómplices de mis aventuras teatrales,y sin los cuales no hubiera sido posible el libro, mi destino es la cama, el sueño me atrapa y floto en una nube, ojos felinos, labios carnales, pelo incendiado de sol..en la bruma...en la distancia
Dejo las palabras del prologuista, el poeta Juan remolina, que introdujo La Angustia de las almas en pena:
Pasearse entre los personajes de La Angustia de las Almas en Pena de Carlos Augusto Pereyra Martínez, es hacer un viaje de descubrimientos y reconocimientos. Es descubrir la cara sensual de la muerte, sus delicadas, resbaladizas y peligrosas líneas de mujer, así como sus formas de masculinidad deshumanizada, de patria indolente, de estado cómplice. Es también reconocernos en el dolor, en la angustia de la madre que espera, de la esposa que pare hambre y aviva con sus entrañas y sin querer, el fuego de la guerra.
El viaje literario de Pereyra posee la atracción cortazariana de avasallar al desprevenido lector entre sus huecos de agua que no son más que un juego fantástico donde el tiempo es transmutado en espacio y el espacio en tiempo; el presente en un incierto futuro, inasible como tallos de espinas; el pasado en un cruce de caminos donde fácilmente se confunde aquel que apenas viene con aquel que apenas va.
La Angustia de las Almas en Pena es una cruel invitación a sostener con firmeza la fría mirada del espejo, pero también nos convoca a mirar hacia el sur de ese dolor llamado rostro y observar el odio plateado del asesino que se suspende y que arremete mientras la mueca se hace trizas.
Pereyra, luego de ofrecernos un cubrelecho de agujas cuando la noche se hace fría inquietante y oscura, recurre al brevaje de la ironía: trivializa lo sublime, idealiza lo ordinario. Y así nos seduce con su Malena que antes fue canto, ahora cuento; con su macho marinero que antes fue bravo, ahora manso y febril.
Si La Sombra de la Máscara reparaba los afanes del Sol, La Angustia de las Almas en Pena acrecentará con borrachera los aullidos de la noche.
Portada: Raices de Yuca, de Diego Pérez, artista plástico














abigayl dijo
"La Angustia de las Almas en Pena acrecentará con borrachera los aullidos de la noche."
merecido reconocimiento poeta !
letras que denuncian , letras que recuperan la memoria , letras ... para no olvidar ....
8 Diciembre 2008 | 04:43 AM