Prosa poética por los desaparecidos
Sé que estas ahí, en las antípodas de mi trasiego, mientras muerdo el polvo en paisajes yermos, y una nube de polvo impío me cubre el horizonte, para no dejarme llegar a vos. Voy como Edipo con la sola cuenca de los ojos, tanteando el camino, dándome de bruces entre los cardos de la piedra filosa que cubre los senderos donde soy peregrino, transhumante sin puerto alguno, buscándote sin encontrarte, en los rostros sin tiempo de las mujeres que tropiezan mi ruta desbrujulada, sin norte, y sin puerto; en los ojos de esas mujeres de miradas lánguidas y profundas en ciudades extrañas, abarrotadas de muchedumbres de pies descalzos y hambres atrasadas, y tampoco estás. He errado por regiones donde reina la cadaverina y el zamuro es rey, en medio de los muertos apilados en los caminos con las tripas al sol, y en las fosas comunes hedientas, donde brota una mano pidiendo justicia por los crímenes atroces, y no te hallo. He husmeado en los albergues de mala muerte, donde los desterrados escampan el horror del incendio de los ranchos y el recuerdo insano de la carne dulzona de los niños, los jóvenes y los viejos crepitándose adentro, y eres ausencia. Dame una señal desde tu extremo de dolor, para al menos en la muerte, compartir el odio por los que en los disparos nos quitaron el sueño de vivir los dos la vida.












annabel-lee dijo
Que maravilla de Prosa poetica ARGIVO como me gusta lo que escribes y cuanto, cuanto dolor transmite, como eres capaz de describir toda esa injusticia, esa pérdida irrecuperable.
Enhorabuena ARGIVO ha sido un placer leerte y gracias por este magnífico texto
Un abrazo
Anni
20 Noviembre 2008 | 09:11 AM