El diente de oro
La mujer sólo vio el diente de oro espejeado por la luz mortecina del callejón de las putas del puerto, al hundir el cuchillo con rabia en el corazón del hombre, que veinte años atrás, cuando ella, regresaba de coger café en las laderas de la finca, refulgía el mismo diente al sol del mediodía, mientras le prendía fuego al rancho con su familia adentro.






poesia- desencadenada dijo
imagenes que atrapa la mente, apoyada por una altisima frecuencia de dolor,.. sin duda se plasma para siempre, o hasta que alguna razon supere lo vivido.
consiso y conseso
un abrazo
rick
25 Junio 2008 | 01:33 AM