Los infelices sin remedio
!Qué duro es amanecer¡
Los temores de la existencia
muelen largas horas
de un miedo sin origen.
La angustia,
hecha de pedernales milenarios
aprieta el pecho,
en cada rincón,
en cada esquina de la vida.
Reina la congoja,
estrechándonos,
cada día que pasa
en una pequeña caja de cristal.
Al otro lado del vidrio
nos miran sin vernos,
no nos ven;
no tenemos el timbre,
ni la altura sonora de su cantos,
no nos escuchan,
somos los infelices sin remedio.










lucia3 dijo
El estado de nuestro corazón marca la dferencia entre ver la vida de una u otra forma.
Miedo, angustia, congoja, aislados...en una palabra:infelices.
Me gusta mucho el poema, que brota de alguien con una visión pesimista de la vida.
Un abrazo.
11 Junio 2008 | 07:35 AM