BIBLIÓFAGO : LA MULTITUD ERRANTE, NOVELA DE DESPLAZADOS DE LAURA RESTREPO
Esta mujer ha estado entre dos líneas de fuego: la política y la literatura. Ambas las ha sabido sortear, a pesar de que ser escritor y militar en la izquierda, en un país como Colombia, puede convertirse en un "inri".
Ella se llama Laura Restrepo, y entre sus novelas se cuentan La isla de laPasión, historia que trata de recobrar a un Robinson Crusoe moderno y su familia, a quien el gobierno mejicano lo nombra para ejercer soberanía en una especie de islote o atolón, al cual va más como castigo que por premio.
Otra de sus novelas, Delirio, fue premio Alfaguara 2004, y se vale de ella y el personaje de Agustina, que después del regreso de un viaje de negocios su esposo encuentra completamente loca, para contar (naturalmente desde su imaginario) los tiempos duros del narcotráfico, cuando Pablo Escobar estaba en el cénit. Pero de ésta novela, no voy a hablar, sino de otra más oportuna, en estos tiempos de desplazamientos que vive el país, y que han obligado a comunidades enteras de campesinos a dejar su tierra por la presión de narcos, guerrilla, paracos, o esa míxtura de parapolíticos, e instalarse en hogares de paso, albergues, o barrios de invasión de las ciudades.
La Multitud Errante, que así se llama la novela que traigo a colación, apareció en el 2001, y Planeta, la ha puesto nuevamente en circulación, en una Colección, que sale con el periódico El Tiempo, de Letras colombianas de hoy.
Ésta novela de Laura Restrepo, tiene a Barrancabermeja como el espacio geográfico de los acontecimientos, con un personaje, que bien puede moverse entre la leyenda y la realidad: Siete por tres, llamado así porque en su pie derecho tenía un dedo más( sumados los dedos de sus extremidades más el añadido daba veintiuno, resultado que también se obtiene de multiplar siete por tres).
Laura Restrepo,en la novela, para darle mayor realce histórico a Barrancabermeja, epicentro de históricas luchas de los conquistadores españoles y los indios yariguíes, de epopeyas sindicales y de confrontaciones populares por la tierra, la nombra como se le conocía antiguamente: La Tora.
A un albegue de monjas francesitas, vecino de los barrios de invasión del nororiente de La Tora, dirigido por la Madre Francoise, llegaría Siete por tres, para despertar en la extranjera voluntaria -que auxilia a las religiosas de este escampadero de refugiados por la violencia rural, y que él llamaría Ojos de Agua- un amor tormentoso, por su belleza salvaje, a pesar de que Siete por tres, sólo vivía para el recuerdo de Matilde Lina a la cual busca, la mujer que lo crió, y con la cual transhumaba por el monte desde pequeño, porque la violencia, los había forzado a enmontarse, para que los contrarios políticos no los mataran, y por eso andaban como en bandas, cargando una virgen protectora en andas, y algo armados.
Lo relevante de esta novela, La Multitud Errante, es que no comete el pecado de otras novelas que han tomado la violencia política en Colombia, y el problema de los desplazados, para hacer pancarta o pasquín político.
En el mismo tenor de Arturo Alape, que supo separar al hombre político del escritor de novela -para no hacer de la narrativa, un vehículo de su ideología de izquierda- Laura Restrepo, con La multitud errante, construye un texto donde fluye la escritora, capaz de situarse en distancia, y afrontar desde el imaginario poético, esta historia de un amor en medio de la guerra rural que genera en el país el fenómeno del desplazamiento, con toda una suerte de personajes destrozados por los horrores de la violencia y su carga dolorosa



Rosana dijo
Alguna vez cuando le preguntaron sobre su país Laura Restrepo respondió:
"Mírennos como un espejo de lo que puede llegar a pasar; mírennos como un espejo de lo que todavía están a tiempo de cambiar."
20 Mayo 2008 | 10:29 PM