En el mismo silencio que te trajo la noche
Llegas
en el silencio
blanda,
suave
como la hoja del árbol
que cae muda
sobre la capa vegetal.
Duermo,
no te siento,
te acuestas a mi lado,
quizás velas mis sueños
hasta que los ojos
se te caen profundos.
De mañana
vas a la ducha,
siento el agua fresca
pegándose a tus poros,
lamiéndote la piel
!tengo celos del agua¡;
abajo del vientre
el sexo se me hincha;
hermosa
y desnuda como una flor
vienes a mí,
tiembla el musgo de tu pubis
y entro en vos,
lento,
ola mansa en la playa;
pleamar que es huracán
luego,
y te inundo de insatisfechas ansias,
dejándome vos,
la miel de tus aguas lustrales;
me besas urgente,
hurga tu lengua en mi boca,
me arañas en desvarío,
llevándote la piel
hasta la hora del eclipse,
cuando ya somos mares en calma.
Calienta la mañana sus primeros soles,
en ella te vas con un beso mío,
en el mismo silencio que te trajo
la noche.






eltioantonio dijo
El amante espera ansioso en el lecho humedo a su amante, ella, fresca con su hermosura desnuda, dispuesta a todo.
Muy bueno...
Saludos
26 Marzo 2008 | 11:28 AM