Tras el cine: Sweeney Todd, el barbero demoníaco de la calle Fleet
Estaba nominada a tres premios, Sweendy Todd, El barbero demoníaco de la calle Fleet, la película de Tim Burton, a quien lo caracterizan su pasión por el color sepia, y poner en sus cintas a Johnny Depp, su actor favorito. A Burton le encantan la truculencia y el terror, por ello no extraña esta historia, donde la violencia la desata un barbero, asesino en serie. Y, qué asesino¡. De no ser, porque esta película se narra con la técnica del musical - que atenúan las ansias de regurgitar- el público estaría más tiempo en el baño que frente a la pantalla.
Burton ya había mostrado el cobre, ese placer suyo por hacer un cine necrófilo en, La novia del cadáver(2005). Su cine es patalógico, con seres extraños en su personalidad, mórbidos como el Manotijeras, que interpretara también Depp. Por eso, este barbero demoníaco de la calle Fleet, cortando gargantas, en una variación de diletante en el manejo de la barbera fatídica, cada vez que una víctima pone su garganta al alcance del siniestro fígaro londinense.
La excusa para matar, la venganza. Un juez y su algualcil, los que provocan en el barbero Todd esa insania que lo lleva a deleitarse en degollar con su juego de navajas, como preparación iniciática, a gente que considera no digna de vivir: curas, militares, prestamistas, entre otros. Es el ritual forzoso, para preparar su mano, endurecerla, familiarizarla con la cuchilla mortal, no vaya a ser que en el momento de pasarla por el gaznate del juez y del alguacil, le tiemble, le falle.
Como cine gótico, la película puede gustar hasta cierto momento: cuando toma la decisión,Todd - a su regreso del Perú a donde había sido desterrado- de tomar venganza contra el juez que le arrebató a su esposa, y mantiene cautiva a su hija.Lo más duro, quiere casarse con ella. Lo que viene después, cuando hace pareja, creyendo muerta a su mujer, con una pastelera, es horrendo.Se sale de juicio: convierten la pastelería en un matadero de personas que les son detestables.Él las asesina en el segundo piso donde con deleite mórbido les pasa la cuchilla por la garganta, y las deja caer a un sótano, donde su carne será molida, y convertida en pasteles, que son consumidos con inusitada fruición por una ingente clientela.
Sólo Depp podía estar al frente de este papel. En eso no se equivocó Burton, pero si en llevar a la pantalla con exageración tanta muerte y sangre fluyendo a chorros. Es esta perlícula del barbero asesino, un filme con muy buen manejo de cámaras y vestuario,creíble en sus locaciones, ambientación envidiable que fracasa en la anécdota, cuando los asesinatos despliegan el torrente de sangre sobre la pantalla, como si un albañal se hubiera salido madre.


Rosana dijo
Argivo , antes que nada , gracias por siempre darte una vuelta por mi espacio , hoy me he dedicado a buscar datos de María Mercedes Carranza y he publicado una poesia de ella .
Respecto a Burton . mmmmm, sangre sangre , o un humor que realmente no es de mi gusto
como dices : cuando los asesinatos despliegan el torrente de sangre sobre la pantalla
seguramente es un buen director pero su tematica es especial
saludos desde Argentina
27 Febrero 2008 | 05:59 PM