MEMORIAL DE LA IGNOMINIA
Tierra generosa,
ventura del pan en la mesa,
el vino que corre
en las bocas,
felicidad de las gargantas,
tiempo para hacer el amor,
depués de la brega del día.
Surco abierto, fertilidad,
amor para los hijos,
hilillos que presagian el futuro
sin espinas.
El hombre de vientos y soles
tiene la mesa servida
bondad de la tierra,
codicia del epulón emergente
y del capital extranjero.
Puede más la ambición,
y desata las matanzas,
en los Haraldos de la muerte,
del poema de Vallejo:
Mapiripán, La Gabarra, Trujillo,
Cajamarca, Tacueyó...
y otras,
donde la memoria falta.
Restallan las motosierras
y empuja el miedo los pies
a las ciudades.
El campo es desolación,
tierra abandonada
que se abona en sangre,
para que crezca airosa
la palma de aceite.
Moreno como el betún,
en la entraña de la ciudad,
un niño busca su estrella,
en el cielo:
se le perdió en Bojayá,
enredada en las balas
de la execrable masacre.


Rosana dijo
"un niño busca su estrella,en el cielo"
creo Argivo que esa frase es la sintesis de lo escrito
15 Febrero 2008 | 10:56 PM