PARAÍSO TRAVEL, DE LA NOVELA AL CINE
Uno de los temas más apetecidos del cine colombiano, ha sido el de los inmigrantes nacionales en busca del sueño americano. Tópico recurrente en el periodismo escrito, también, y la novela, como ocurre con Paraíso Travel de Jorge Franco, que el cineasta colombiano, Simón Brand ("Mentes en blanco", 2007), adaptó para el cine, y se presenta por estos días en las salas del país con justificable éxito. Quizá, después de La estrategia del caracol, de Sergio Cabrera, no había vuelto a experimentar, tanto entusiasmo por una película colombiana.
Las remesas que recibe Colombia, por parte de los nacionales que han emigrado a Estados Unidos, representan la mayor parte de los dólares globales que por este rubro entran al Banco de la República. Eso demuestra que al colombiano le atrae, mayormente, Los Estados Unidos, porque le han vendido la idea de ese way life americano, que traduce trabajo bien pago, que deja excedentes para enviar a la familia que se queda en Colombia, o para convertir en ahorros, como capital de un futuro negocio, cuando las circunstancias lo fuercen a regresar al país. Por eso, el reiterado interés del colombiano que no encuentra futuro en Colombia, de irse a los Estados Unidos, para hacer la vida.
El tema del inmigrante ilegal, ya lo había tratado Lisandro Duque, en Visa USA (1986). Ahora, Simón Brand, que antes de su ópera prima, Mentes en blanco, se ganaba la vida realizando comerciales y videos musicales (Alejandro Sanz, Arjona, Shakira, Juanes...), toma la novela de JOrge franco, Paraíso Travel, y produce un largometraje que fue ganador de la convocatoria del Fondo para el desarrollo Cinematográfico 2006, donde el tema de la emigración al margen de lo legal, es tratada con mayor dramatismo y realidad, pero con humor, que atenúa el tratamiento cruel que le dan a los pasantes los pasadores, las penurias que tienen que padecer en ese tránsito duro, entre Guatemala y la frontera mejicana con los Estados Unidos.
Le película de Simón Brand es clara: ingresar ilegalmente a los Estados Unidos, para el colombiano, no es una aventura fácil, y si plagada de visicitudes y avatares dolorosos. Y la vida misma, una vez cruzada la frontera por ilegal, tampoco es una pera en dulce.
Indudablemente, el trajinar del ilegal en los Estados Unidos, es el trasfondo de la anécdota: una pareja de novios paisas, que através de una empresa que programa tours de turistas, para introducir ilegales colombianos, logra llegar a Nueva York, después de grandes problemas, y allí, mientras él, sale a la calle a tomar aire, unos policías le piden papeles, tiene que huir, perdiéndose de su novia.
La película va gastando rollos, entre el ubicarse el protagonista en un trabajo, buscar a la novia, acomodarse en un lugar para vivir, y tratar con una fauna de colombianos, que viven de empresas locas, evadir a los agentes de inmigración, y robar en supermercados.
Paraíso Travel, se traga con la cámara a Nueva York, con planos abiertos, mientras cuenta, la búsqueda de la novia y en flash back, los pormenores de la travesía de la pareja de novios, y demás falsos turistas, hacia los Estados Unidos. Muy buena fotografía. Estupenda la actuación de John Leguízamo en el rol de tartamudo y fotógrafo porno-sadista, y la Mencha, Margarita Rosa (Ilona, llega con la lluvia), inmensa, en su papel de alcohólica y loca.
En definitiva, una película a la que no le sobra ni le falta nada. Sabia dirección de Simón Brand, que con Juego de Mentes, supo dirigir a la americana, para darle a su ópera prima el sabor del suspenso, y con Paraíso Travel, el picante del cine colombiano, que se ha ganado espacios, por su humor y divertimiento.


catalaneta dijo
Buen post, si señor.....
Arji.... feliz dia de los enamorados de la vida, de la gente, de los animales, del mundo en general.
Besos
Cata
14 Febrero 2008 | 12:03 PM