EL SÍNDROME DE ULISES
Santiago Gamboa es de esos escritores latinoamericanos, que han vivido más, afuera del país, que en su propia tierra (Colombia). No es extraño que como a Vargas Llosa, Cortázar o al mismo Gabriel García Márquez, lo obseda la fijación de que para hacerse escritor, es necesario vivir en Europa, ojalá en París. Santiago ha residido en España, FRancia e Italia, por razones de estudio (Filología, literatura cubana), afines con su carrera de literatura que cursó en Colombia, en la Universidad Javeriana. Paralelo a estos estudios, fueron surgiendo sus novelas, evento que confirma, que necesitaba como los escritores del boom, la distancia europea para hacerse novelista.
Con Santiago Gamboa debí haber empezado por sus primeras novelas. Pienso que debe ser el proceso correcto, para llegar a la naturaleza de la escritura de un novelista, naturalmente, si sus textos, obran en el sentido de secuencialidad. Me explico: las primeras novelas presagian la estatura de sus posteriores trabajos narrativos. La grandeza de García Márquez, el de Cien Años de Soledad, que juega con el tiempo, y establece niveles paralelos de narración, ya se observa en La hojarasca.
La lectura de Santiago Gamboa, empezó por El Síndrome de Ulises*, novela que tiene a un colombiano recalado en París, como protagonista. El empleo de la primera persona, busca hacer personal la historia, y le recuerda a uno, al Miller, que tuvo que fugarse de los Estados Unidos a la ciudad luz, a escribir uno de sus Trópicos. Coinciden, la novela de Gamboa y la de Miller, en que sus personajes, sobreviven, gracias a sus calidades amatorias. Son amantes excepcionales. Por eso, El síndrome de Ulises, además de ser una novela de inmigrantes, es una novela rotundamente erótica, cuyo personaje, no deja de pensar en Bogotá, la nostalgia de patria que supone uno, debieron padecer tanto Cortázar como Vargas LLosa, o el mismo Brice Echenique, el de La Amigdalitis de Tarzán, pero, que también es la memoria de quienes tuvieron que dejar el país, por perseguidos políticos o por militancias en grupos de insurgentes reinsertados.
El síndrome de Ulises, es una novela de exilio, pero no político, así en ella, se escuchen las voces de izquierdistas en fuga, para salvar la vida. El personaje huye a Paris, pero para buscar una mejor vida, y hacer suyo el sueño de forjarse como escritor. Por eso, uno piensa que hay trazas de los intereses personales de Santiago Gamboa, en el personaje de la novela.
Relevante, que este escritor colombiano, asuma con gran destreza y convicción, sin miedos, la escritura erótica, que no tendría nada que envidiarle a HenryMiller, pues fluye natural: "todo podría ocurrir, incluso que se fuera dando un portazo, pero cuando abrí la puerta y encendí la luz, no ocurrió nada, Susi continuó igual de cariñosa, dejó de lado el abrigo y se sentó en el tapete. Luego abrió la cremallera de mi pantalón y sacó lo que primero encontró(o lo que más llamó su atención) y empezó a chuparlo con sus labios carnosos, y sólo se detuvo para desnudarse, dejando ver el contraste entre su piel oscura y el color blanco de sus calzones...su cuerpo me deslumbró: los muslos firmes, el trasero que parecía de caucho y, en medio, una raja soberbia con pliegues violáceos, el vello negro y entretejido, un vago fondo rosado".
Voy a emprender la lectura de Los Impostores, otra de las novelas de Santiago Gamboa. Ella me dirá más de su temple de narrador, pues no es gratuito que a Santiago Gamboa, se le reconozca la misma estatura de un Hemingway o Fitzgerald, mientras yo insisto en su frescura erótica, de la cual se vale para hablar de otras cosas: su país, la política, y el deseo más febricente: escribir con oficio.
*GAMBOA, Santiago. El síndrome de Ulises. Bogotá: Seix Barral, 2005

rohtriano dijo
Me muestras a un escritor desconocido. Gracias y lo apuntaré en mi lista ( larga larga larga?
22 Enero 2008 | 05:23 PM