Crítica plástica y literaria en Colombia, conversando con Manuelito, mi filósofo de cabecera
Colombia es un país con poco fortuna para la crítica en las artes plásticas, y en la literatura. Marta Traba, se aventuró en la crítica plástica, para sacar del parroquialismo a éstas artes. Tuvo resistencias, y más por su condición de extranjera, pero obtuvo logros importantes. Por lo menos algunos artistas, encontraron el lenguaje para asumir una identidad, y una expresión universal desde la aldea, como alguna vez lo propuso para la literatura, León Tolstoi.
La literatura en Colombia, ha contado con crítica juiciosa, pero ésta no ha sido muy permanente. Jaime Mejía Duque la ha ejercido, con esa postura y entendimiento de un Gutiérrez Girardot, uno de los críticos más equilibrados que ha tenido Colombia, así haya abordado el juicio literario desde Alemania, donde ejerció la cátedra hasta la muerte.
Manuelito, mi filósofo de cabecera, comenta, que ante la falta, hoy, de una crítica con sindéresis, es que se aventuran en el país, tantos escritores sin norte en el ejercicio de la poética y la narrativa. Por eso -apunta- tenemos tantos escritores malos, que al no contar con una crítica capaz deevaluar desde los parámetros del fondo y la forma, sus producciones, se lanzan a escribir medianías. Tercio, que si en Colombia prospera como la verdolaga en la playa, una miríada de escritores megalómanos, y sin fondo estético, es porque prospera la crítica del mutuo elogio, y la carencia de una formación lectual. Escriben pero no leen. EStoy de acuerdo -aprecia Manuelito- porque en Colombia somos buenos para dar rienda suelta a los sentimientos, y si tenemos novia, ya nos creemos poetas escribiéndole versitos que dan ganas de llorar. Luego, la lectura es fundamental para aprender a escribir en cualquiera de los ámbitos de la creación literaria. Hay que leer y saber leer, para generar pensamiento, a la estatura de un Juan Manuel Roca, Mario Rivero en poesía, un Jorge Franco, García Márquez, Mutis, en narrativa. Por eso estos escritores que se aventuran a la literatura, pero no leen, no son más que unos escritores "analfabestias", y suelta, Manuelito una estruendosa carcajada, que retumba con las fuerzas de un terremoto, echando al suelo los pocillos de tinto, ante el estupor de los contertulios, que a esa hora de las tres de la tarde, se amparaban del aguacero de sol en el café Klaus.

rohtriano dijo
Hola
Le dejo la dirección de correo electrónico, creo que es lo más cómodo para los envíos: rohtriano@hotmail.com
7 Enero 2008 | 08:46