Apuntes para un periodismo independiente
Un periodismo independiente, podría hoy observarse con el carácter de la utopía. No son pocas las dificultades que un periodista que quiera obrar con criterios independientes en el tratamiento de la información, encuentra a su paso. Una de ellas, el espíritu tremendamente comercial que ha tomado el periodismo. Para los dueños de los medios impresos o electrónicos, lo relevante es vender, dejando de lado el tratamiento de la información de manera estética, ética, y atendiendo al juicio y la sindéresis.
Por eso no importa, si a la noticia, a la información o el comentario, se les presenta bajo ciertos adornos o afeites, que los haga consumibles, no por acercarse a la verdad, sino por su capacidad para despertar el morbo del lector, y no para crear sentido de opinión, y de una dialéctica entre periodista y lector.
Y lo peor, cuando no se trata del periodismo sensacionalista, en ese tenor del periódico El Espacio, vespertino bogotano, o de la ya desaparecida revista Vea, que hasta se inventaba noticias que alarmaran, como en el caso de un insecto al que apodaron la machaca, y cuya picadura sólo se contrarrestaba, haciendo el amor -qué falta de ética periodística!-, es el periodismo que llamo direccional, y fuerza a los comunicadores, a no tratar temas que involucren a sectores del poder económico, metidos en eventos de sobornos, mordidas al gobierno, para que les favorezca negocios nonc santos, porque puede afectar la publicidad que éstos pagan en el periódico, en el informativo radial o en el televisivo.
Mientras, los periodistas o comunicadores no sean propietarios de los medios, el periodismo va perdiendo terreno en el deseo de informar con independencia, hacer eco a la verdad, y darle un buen tratamientoa la palabra.
