PÁGINAS DE ARENA, UNA PRODUCCIÓN DE LA TERTULIA TRAS LAS HUELLAS DEL POEMA
Eran los tiempos del apagón, en el gobierno del presidente Gaviria, el mismo que más tarde, por dos periodos, oficiaría como Secretario de la OEA, el mismo que introdujo la apertura económica a Colombia, sin estar preparado el país, especialmente la pequeña y mediana empresa, para un sacudón de corte neoliberal, como este de abrir sus puertas a una economía de mercado.
El fenómeno del niño secaba los ríos, no caía ni por ensalmo una brizna de agua. Los soles eran vigorosos, con candeladas tan sofocantes, que los viejos - apegados a sus mitos- abrían sus bocas muecas para lanzar a los cuatro vientos, como profetas del desastre, que a Colombia - con ese calor y sequía infernal - se la estaba llevando el putas o el mismo demonio.
Sin lluvias, se secaron las represas,y los ríos, quebradas, y las fuentes se adelgazaron de tal forma que había que ponerle pitillo el agua, para sustraérsela a la tierra que amenazaba con chupàrsela toda. Sin agua las hidroeléctricas disminuyeron la producción de luz. Y, el sabio Gaviria, presidente de entonces. sorteó la difícilsituación (más producto de su improvisación), racionando la energía. Vinieron, entonces, los apagones, entre las seis de la tarde, y las nueve o diezde la noche. Y, de esos apagones (de la misma catástrofe), nació la tertulia Tras las huellas del Poema. Apoderados de velas, y tomándonos a saco la Biblioteca Municipal, Eloy Valenzuela de Piedecuesta, cuatro corsarios de la poesía, Ramiro Bermúdez, el Director del ente bibliófilo, Jesús Emiro Buitrago, un músico y pintor de arraigo popular, Aníbal Lamus, poeta en ciernes, y quien esto escribe, ya con experiencias en la dramaturgia, la narrativa, el teatro, el periodismo cultural, la cantautoría y la poética, se dieron a la tarea de aperturar este espacio poético, no sólo para la memoria de la poesía local, nacional y del mundo, sino para la creación poética.
Por este espacio de Tras las huellas del poema, que surge en la década del noventa del siglo pasado, han pasado poetas santandereanos de la talla de Carlos Arnulfo Arias, el desaparecido maestro Caicedo, Enrique Chaparro, Claudio Edgar Anaya, y se han formado poetas como JUan Remolina Caviedes("Abril en bisiesto"), Oscar Delgado Vera, Mariela Basto Hernández, entre los mayores; y jóvenes como Deysy Meneses, Adriana Ortega, el desaparecido Mario González, con un libro póstumo.
Después de innumerables avatares, atendiendo a esfuerzos económicos, la tertulia Tras las Huellas del Poema, lanza a la estampa Páginas de Arena, que recoge las voces de Oscar Delgado Vera, Mariela Basto Hernández, JUan Remolina Caviedes, y Carlos Augusto Pereyra, en cuatro poemarios ("Memoria de las sombras",Mancha de Papel," "Regreso del silencio", y "Sabbat de papel"), que recuerdan los fantasmas del poeta en Delgado ( "Y aunque cada noche / es tenaz la cacería/ aún no logro vislumbrar/algún espectro"), la muerte de espantos genocidasen Carlos Pereyra ("En lo profundo de la noche/ metálico/ un dispara presagia/ que tiempos duros/ se avecinan"), un erotismo amoroso en Mariela Basto ("Me arrancaste del fondo/ y me dejaste en tí/ lo imposible será/ regresar a mi alma"), y un lenguaje críptico en Remolina Caviedes ("Llevo clavada la espima/ del tiempo en mis ojos/ duele el roce vertical de los segundos").
ESte 25 de mayo, ahí en el auditorio de EL Centro Cultural, en un reencuentro con la poesía, la Tertulia Tras las Huellas del Poema, lanzará su primer esfuerzo editorial: Páginas de Arena, a la espera de que no se las lleve el viento y el olvido.
