BABEL, UNA FÓRMULA QUE SE REPITE HASTA LA NÁUSEA EN EL CINE DE GONZÁLEZ IÑÁRRITU
Nadie pone en duda (naturalmente entre quienes observan el cine con criterio), que la filmografía mejicana ha tomado -últimamente-por el camino del acierto, dejando atrás ese cine sin chispa de charros, ajenos a la tradición del país de los nopales, el tequila y el maguey. Ese camino lo abrió (pionero) Ripstein, con personajes recios, como los del Indio Emilio Farnández, con esos seres desarraigados por las guerras de los cristeros, y la misma revolución mejicana, que también motivaron los cuentos de Juan Rulfo.
Alejandro González Iñárritu, aplicando los procederes de un Almodóvar, ha trabajado con actores de preferencia (Gael García), pero pensado un cine que no se descentre del temperamento mejicano, de las cosas de ahora, así se diga que su película 21 gramos, no tiene nada de mejicano, por el hecho de protagonizarla San Pen, y estar hablada en inglés. 21 gramos, es una película con más alma mejicana que americana. El conflicto, y la fórmula de historias que se cruzan y cuyos personajes parecieran no tocarse, pero que al final se dan de cabeza unos a otros, es en esencia, una fórmula para que la anécdota funcione en una trama de sabor mejicano.
Es con Amores Perros, que González Iñárritu, consolida esta técnica de soltar varias historias, que se encontrarán, en algún punto de la misma, para desatar la tragedia, y amarrar al espectador a la pantalla. Sin embargo, con Babel, la tan promocionada película, última, de González, por su nominación al Oscar, pone en crisis la metodologíade unos personajes y sus vidas distintas, que como en Edipo Rey, se rozan a la vuelta de su existencia, sin llegar a pensar que ese toque los llevará al abismo. La fórmula del entrecruzamiento, y el desate de lo infausto, pareciera hacer crisisen Babel. El truco del accidente, o el hecho desencadenador de la tragedia,deja de ser apariencia, y semanifiesta en su mayor truculencia, porque la historia es más agringada, y cruzar historias, para Inárritu, sólo le funciona en la frescura derelatar el espíritu de lo mejicano.Babel no lo tiene
Es horade buscar otras salidas para narrar en el cine. García Márquez, la encontró, aldejar a un lado aMacondo, cuando emprendió un nuevo camino en su literatura con el señero dictador de El otoño del patriarca.

charami dijo
hola me gusta lo ke escribes sabes te mando saludos te estare leyendo
saludos!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
no te desanimes sigue publikando ;)
12 Mayo 2007 | 08:39 PM